Los contenidos audiovisuales para la infancia reproducen los estereotipos de género. Pero, ¿y qué hay de todo lo demás? ¿Somos las familias conscientes de cuánto estamos contribuyendo a que esos esterotipos sigan vivos, más allá de lo que creemos o decimos, a través de lo que hacemos?
Todas hemos sido mejores madres antes de ser madres. En esa maternidad ideal no había lugar para las dudas. No había necesidad de hacer hueco a las excepciones. No había cansancio, no había frustración.


